sábado, 21 de junio de 2014

HAPPY 70th BIRTHDAY, RAY DAVIES!!

Él no es como todo el mundo. Es uno de los escasos supervivientes de la mejor generación de músicos que ha habido y que habrá. Es el séptimo hijo del séptimo hijo y nació en el día del solsticio de verano. Es el alma y el cerebro de un grupo que tiene canciones (temazos todos) para cada momento de tu vida. Es un hombre que merece el más inmenso respeto y reconocimiento por haber creado una brillante obra sonora por la que merece la pena vivir.

Es uno de los compositores más influyentes que ha habido y habrá nunca ('You Really Got Me' marcó un antes y un después). Le adoran artistas tan variopintos como Bruce Springsteen, Metallica, Oasis, Pearl Jam, David Bowie, Blur, Bon Jovi, Alex Chilton, Loquillo, Mando Diao...

Es Ray Davies y hoy cumple 70 veranos, y este verano tengo que verle al fin en directo cueste lo que cueste. Es un mito, una leyenda viva. Hoy sí que sí grito: ¡¡¡VIVA EL RAY!!!





miércoles, 26 de marzo de 2014

No pierdan de vista a The Wild Feathers

Si bien hoy en día la originalidad escasea en casi todas las áreas (ya está todo inventado, se dice), aun careciendo de esta cualidad uno puede ser bueno e incluso muy bueno en algo. Es el caso de The Wild Feathers. El quinteto formado en Austin no ha inventado precisamente la pólvora, pero son pura maravilla en el estudio y más aún sobre el escenario.

El concierto que ofrecieron el 25 de marzo en la sala Caracol de Madrid fue sencillamente espectacular. Era su primera visita a España y al primer acorde ya se habían metido al público en el bolsillo. Cierto es que el público ya iba con buenos presentimientos sobre lo que iba a ser la noche, ya que el disco de debut del grupo es magnífico.

El sonido que ofrecieron fue de sobresaliente. Y todo porque los cinco integrantes del grupo cantan y tocan como los ángeles. No son virtuosos, pero les falta poco para serlo. Tocaron todo su primer disco íntegro, más un tema nuevo (Happy Again) y tres covers de temas buenísimos que interpretaron a la perfección: Listen To Her Heart, de Tom Petty, Hey Hey What Can I Do de Led Zeppelin y, sobre todo, The Weight, de The Band, para lo que les vino de lujo tener tres voces. Porque ese es otro de los puntos fuertes de The Wild Feathers: tienen tres cantantes, a cada cual mejor.

Fue desde luego un directo memorable, con el público entregado y la banda dando el 100% o más. Todas las canciones sonaron mejor que en el disco, que ya es decir, excepto American, que la interpretaron con algo menos de fuerza, incomprensiblemente. Para mí es la mejor del álbum.

A The Wild Feathers se les augura un futuro brillante con una condición. Hasta ahora, escuchar su disco es  como escuchar a muchos artistas a la vez: hay temas que suenan a Ryan Adams, otros a The Band, otros a Tom Petty, otros incluso a Dawes... Son buenísimas influencias, ni qué decir tiene, pero esta banda necesita encontrar un sonido propio, y cuando lo hagan, con el talento que derrochan, serán insuperables.


NOTA: 9,5/10

domingo, 2 de marzo de 2014

Mis apuestas para los Oscar 2014

Este año los Oscar vienen muy pero que muy reñidos. Hacía tiempo que no veía algo así, y creo que van a estar bastante repartidos. Como es habitual, no estoy al 100% de acuerdo con las nominaciones de la Academia. He aquí un repaso a las principales categorías y los candidatos:


MEJOR PELÍCULA

- La gran estafa americana: sin ser para nada una mala película, no me pareció especialmente fascinante. La idea de una pareja de hábiles estafadores no es precisamente original, pero aquí intentan hacerla atractiva adornándolo todo con una estética de la época (setentera), muchos trajes, escenarios llamativos... No carece de interés, pero lo mejor son los actores, principalmente Amy Adams y Jennifer Lawrence, espectaculares ambas en todos los sentidos.

- Capitán Phillips: tras la necesaria introducción la historia es tan trepidante como angustiosa hasta el fin. La historia real de un barco mercante secuestrado por piratas somalíes a los que hace frente el capitán, un inmenso Tom Hanks, es buena y está muy bien escenificada, pero ha llegado en un año con una competencia realmente feroz. No se llevará la estatuilla, pero no por ello deja de ser una buena película. Aunque poco después de su estreno surgieron voces discordantes con lo que realmente ocurrió aquel día y lo que refleja la película. Es lo que tiene el cine.

- Dallas Buyers Club: los relatos de enfermos graves o terminales gustan mucho en Hollywood, y más cuando son interpretados por estrellas como Matthew McConaughey, casi irreconocible en su delgadez extrema, necesaria para dar vida al enfermo de sida Ron Woodroof, quien también fue un personaje real. Si bien la historia es interesante, también es algo larga, y en alguna parte cansa un poco. Lo mejor es cómo se muestra la evolución del protagonista y las actuaciones del propio McConaughey y de un secundario (y también difícil de reconocer) Jared Leto.

- Gravity: es innegable que es un prodigio técnico: uno se siente totalmente en el espacio exterior, lo cual puede angustiar, eso sí. El tema central, de autosuperación, de luchar contra la adversidad aunque uno esté superado por las circunstancias y sienta la tentación de no hacer nada, es interesante pero se alarga demasiado para crear tensión. Tampoco me convenció la actriz protagonista, Sandra Bullock. Es más, el personaje en sí me resultó bastante cargante; todo lo contrario que el astronauta al que da vida George Clooney, aunque aparezca muy poco tiempo en pantalla.

- Her: en el relato de un hombre enamorado (y correspondido) de un sistema operativo, es decir, de una especie de asistente virtual que no sólo te ayuda con el ordenador, sino que te da conversación como si fuera una persona real, rechinan varias cosas. La principal es que un ente virtual, por muy bien diseñado que esté, nunca podrá sentir amor por algo o alguien. Por otra parte, aunque suene a friki, en un capítulo de la serie The Big Bang Theory sucede algo parecido: el personaje de Raj se enamora de Siri, la asistente virtual del iPhone. Dejando esto aparte, Her se puede ver como una certera crítica a un futuro quizá no muy lejano donde todos viviremos aislados, cada uno enganchado a un aparatito que nos soluciona la vida, en vez de tener relaciones reales con gente de carne y hueso porque esto siempre exige más esfuerzo. Es, por tanto, un emocional (y algo lento) relato de la soledad de un hombre, interpretado por Joaquin Phoenix, que con esos intensos y enormes ojos azules resulta bastante convincente en su papel. 

- Nebraskaes una preciosidad, por cómo está rodada y por lo que cuenta. Comparte similitudes con La Última Película de Peter Bogdanovich: habla de la soledad de los personajes protagonistas, una familia algo disfuncional pero que irá uniéndose gracias a diversos acontecimientos. Está rodada en blanco y negro, lo cual es un acierto para la historia que cuenta, en este caso a veces tristona o más bien melancólica, aun con momentos cómicos y entrañables. Nebraska trata temas universales en el viaje de un cuarentón algo gris (Will Forte) con su anciano progenitor para recoger un ficticio premio de un millón de dólares por empeño del padre. En el trayecto paran unos días en el pueblo natal del padre, debido a lo cual su hijo descubrirá muchas cosas (buenas y malas) de las que nunca se hubiera enterado de no haber ido. En su periplo coincidirán con múltiples familiares y antiguos amigos, que a veces les ayudan y otras veces son puros buitres que quieren aprovecharse de ellos. Es extraordinaria la actuación de Bruce Dern, que se mimetiza absolutamente con su personaje.

- Philomena: la historia real de un bebé robado, tan actual en España, gana puntos cuando la dirige Stephen Frears y la protagoniza Judi Dench. Ella es la sufrida madre, la irlandesa Philomena, que al quedarse embarazada siendo adolescente fue acogida por unas monjas, que dieron a su bebé en adopción sin su consentimiento. 50 años después un periodista ayudará a buscar a su hijo. Es cierto que la temática no es la más novedosa ni la más interesante, pero la magnífica actuación de Judi Dench haciendo de ancianita entrañable y bondadosa hace que merezca la pena. Steve Coogan, que interpreta al periodista Martin Sixsmith, es también co-guionista del filme.

- 12 años de esclavitud: posee elementos que siempre gustan en Hollywood: una historia real, durísima a más no poder, con esclavos y crueles amos, con un ángel de la guarda que salva al protagonista, un hombre cultivado y talentoso que tuvo la pésima suerte de ser estafado en una época bárbara en la historia norteamericana... Y sobre todo está llena de espléndidas interpretaciones: Chiwetel Ejiofor como el esclavo Solomon Northup, Michael Fassbender como el salvaje amo, Paul Dano como un inhumano capataz y Brad Pitt como el carpintero canadiense y antiesclavista que salva a Solomon. Pese a ser larga, se nota que está rodada con mimo: a Steve McQueen le encantó la historia en cuanto leyó el libro en el que se ha basado para el filme.

- El lobo de Wall Street: Scorsese ha vuelto a usar sus manos mágicas para recrear otra historia real, la de Jordan Belfort, un joven que entra en Wall Street en buen plan pero se da cuenta de que para triunfar a lo grande tiene que convertirse en un tiburón, estafando a quien hiciera falta hasta hacerse multimillonario y dejando por el camino un largo reguero de alcohol, drogas y mujeres de toda condición. Leonardo DiCaprio está espectacular en el papel del depravado protagonista, bien secundado por Jonah Hill. El momentazo, con el colocón repentino de DiCaprio tras una breve visita al club de campo, es antológico. El lobo de Wall Street también es larga pero no lo parece porque es un no parar de estafas, borracheras, orgías, peleas y demás. Recuerda en parte a la magnífica Casino, también de Scorsese.

  • Si pudiera elegir le daría el Oscar a: El lobo de Wall Street, por estar tan bien rodada.
  • Quién creo que va a ganar: 12 años de esclavitud, por su temática.
  • Se echa en falta entre los nominados: (y mucho) a Prisioneros, todo un peliculón. Tampoco habría estado de más incluir A propósito de Llewyn Davis, de los hermanos Coen.




MEJOR DIRECCIÓN

- David O. Russell (La gran estafa americana): no me convence cómo narra la historia, que no me logró interesar demasiado, pese a estar mantenida por un buen elenco de actores.
- Alfonso Cuarón (Gravity): aunque los hechos en sí y su desarrollo no me parecieron especialmente apasionantes, su película es todo un prodigio técnico, bastante innovadora en cuanto a la forma en que está rodada, y sólo por eso merece ser recompensado a título personal. 
- Alexander Payne (Nebraska): ha mostrado valentía al rodar un filme en blanco y negro en esta época, aunque no haya sido el primero en hacerlo. Por otra parte, Nebraska está rodada de forma interesante, con planos a veces atípicos pero siempre bellos. En cierto modo es incluso un homenaje al cine clásico. Payne no se llevará este premio, pero hay que agradecerle este ejercicio de buen cine.
- Steve McQueen (12 años de esclavitud): muy comprometido con el tema de la esclavitud, en su reciente trabajo se ven las muchas ganas que tenía de llevarlo a cabo. Se nota que es un perfeccionista.
- Martin Scorsese (El lobo de Wall Street): no se pueden decir muchas cosas nuevas de Scorsese a estas alturas, pero aquí está claro que lo ha vuelto a hacer como sabe: ha creado una película bien estructurada, entretenida, con un buen guión, personajes carismáticos y actores muy solventes.



  • Si pudiera elegir le daría el Oscar a: Martin Scorsese, porque El lobo de Wall Street está contada con ese estilo tan suyo.
  • Quién creo que va a ganar: Alfonso Cuarón, y muy merecidamente por el asombroso realismo espacial de Gravity.





MEJOR ACTRIZ PRINCIPAL

- Amy Adams (La gran estafa americana): bellísima y con talento, Amy Adams lo tiene todo. Aquí da vida muy convincentemente a una buscavidas que junto a su novio (Christian Bale) se dedica a todo tipo de estafas. Más tarde se liará con el agente del FBI (Bradley Cooper) que les exige colaboración o cárcel. Los vestidos que luce causarán arritmias en muchos espectadores. Su actuación y la de Jennifer Lawrence es lo mejor del filme.
- Cate Blanchett (Blue Jasmine): exquisita como siempre, en esta ocasión se supera. Ha interpretado todo tipo de papeles femeninos en su carrera, pero éste era muy goloso: la remilgada, guapa y algo desequilibrada Jasmine, una mujer de la alta sociedad neoyorquina, habituada a la buena vida, que de pronto se ve superada por las circunstancias tras arruinarse su millonario (y estafador) marido. La película es un título menor de Woody Allen en la cual lo que más destaca es la fantástica actuación de Cate Blanchett.
- Sandra Bullock (Gravity): nunca me ha parecido una gran actriz, y aunque aquí trabaja aceptablemente bien no termina de convencerme, por la actuación en sí y porque no la veo como astronauta ni por asomo.
- Judi Dench (Philomena): tan perfecta como nos tiene acostumbrados, interpreta a la perfección a una abuelita irlandesa algo ingenua y bondadosa. Gran actuación, pero no memorable.
- Meryl Streep (Agosto): nadie duda a estas alturas de su enorme talento, y aunque aquí está muy bien no es de sus mejores actuaciones. Quizás a veces sobreactúa en su papel de reciente viuda, enferma de cáncer y de lengua viperina, pero su interpretación es al menos de notable.

  • Si pudiera elegir le daría el Oscar a: Cate Blanchett
  • Quién creo que va a ganar: Cate Blanchett





MEJOR ACTOR PRINCIPAL

- Christian Bale (La gran estafa americana): debe de ser uno de los actores que más engorda y adelgaza para un papel. Tras verle con un cuerpo atlético en la reciente trilogía de Batman, aquí vemos a un personaje que luce barrigón, está obsesionado por mantener en su sitio y bien peinado su peluquín y aunque quiere a su novia es incapaz de divorciarse de su esposa. Es una buena actuación, pero no excesivamente notable.
- Bruce Dern (Nebraska): su personaje de Woody es otro abuelete, soportable sólo a ratos. Es cabezota, poco afectuoso y con escasa capacidad de atención, debido a su avanzada edad. También es un hombre sencillo que ha cometido errores y sólo quiere dejar un legado a sus hijos. Fantástico trabajo el de Bruce Dern, con su pelo blanco siempre revuelto y acumulando golpe tras golpe (metafóricos y reales). Muy entrañable.
- Leonardo DiCaprio (El lobo de Wall Street): es sencillamente espectacular lo que hace DiCaprio aquí. Parece hecho a su medida el papel de depredador en los negocios, mujeriego, drogadicto, alcohólico y depravado en general. Siempre ha sido buen actor, pero ha ido mejorando cada vez más y en esta ocasión lo borda. También se nota que está bien dirigido, y que Scorsese cree en él: ya es la quinta película en la que trabajan juntos. Se merece el Oscar ya.
- Chiwetel Ejiofor (12 años de esclavitud): es detacable lo bien que escenifica el sufrimiento y la desesperación que padece su personaje, cruelmente esclavizado durante 12 años aun siendo un hombre libre. Es un actor a tener en cuenta y aún tiene mucha carrera por delante, pero en esta ocasión creo que no tendrá suerte con la estatuilla al haber coincidido con fuertes rivales.
- Matthew McConaughey (Dallas Buyers Club): otro espectacular cambio de imagen y sobre todo de registro. Desde hace un par de años Matthew McConaughey debe de haberse cansado de ser sólo un guapo oficial y después de tantas películas mediocres o directamente malas al fin ha empezado a escoger guiones interesantes, desde Mud hasta, sobre todo, la actual y magnífica serie de TV True Detective. En Dallas Buyers Club realmente convence en su interpretación de Ron Woodruff, un enfermo real de sida que comenzó en los años 70 una cruzada para lograr que le dejaran consumir los medicamentos con los que notase mejoría y no los que le recetara un doctor. Es un tipo de personaje (y de historia) que suele gustar a la Academia. La riña seguramente estará entre él y DiCaprio.


  • Si pudiera elegir le daría el Oscar a: Leonardo DiCaprio, pero parece que está maldito en los Oscar.
  • Quién creo que va a ganar: Matthew McConaughey, por el papel concreto que interpreta.
  • Se echa en falta entre los nominados a: Tom Hanks (Capitán Phillips). Es increíble que no esté nominado. Le añadiría sin dudarlo en lugar de Christian Bale.




MEJOR ACTRIZ DE REPARTO

- Sally Hawkins (Blue Jasmine): interesante papel como hermana buenaza que trata bastante mejor a su mimada hermana Jasmine de lo que ésta hace por ella. No es para ganar un Oscar, pero se agradece el buen trabajo.
- Jennifer Lawrence (La gran estafa americana): la mujer de un estafador medio desequilibrada, bocazas y problemática, a la par que guapísima, era todo un papelón. El personaje es muy bueno y ella lo exprime hasta la última gota. Una lástima que compita con Julia Roberts, que está extraordinaria.
- Lupita Nyongo'o (12 años de esclavitud): muy pero que muy destacable la actuación de esta chica como esclava maltratadísima por su loco amo. Su tristísima expresión es conmovedora. Probablemente no se lleve el premio, pero espero verla en muchas más películas a partir de ahora.
- Julia Roberts (Agosto): está fantástica en este otro papel muy goloso: el de una mujer de mediana edad con diversos problemas (marido infiel, hija adolescente pesadita, madre medio loca, familia con lo suyo...). El duelo interpretativo Julia Roberts-Meryl Streep es seguramente el mejor del año.
- June Squibb (Nebraska): entrañable esta abuelita que sin embargo no se arrecia ante nadie ni ante nada, intentando mantener a flote a su familia. Muy interesante esta actriz.



  • Si pudiera elegir le daría el Oscar a: Julia Roberts
  • Quién creo que va a ganar: Julia Roberts






MEJOR ACTOR DE REPARTO

- Barkhad Abdi (Capitán Phillips): este debutante ha entrado por la puerta grande. Abdi está totalmente convincente en su papel como secuestrador somalí. Sin embargo, al igual que sucede en el resto de categorías, sus rivales son fortísimos.
- Bradley Cooper (La gran estafa americana): convence en su papel de agente del FBI que acuerda con una pareja de estafadores que éstos le ayuden a cambio de evitar la cárcel; pero convence lo justo, sin más. Bradley Cooper no es mal actor, pero de momento no destaca especialmente por ninguno de sus trabajos.
- Michael Fassbender (12 años de esclavitud): es espectacular cómo se mete totalmente en la piel de un terrateniente esclavista, cruel y sádico a más no poder que no duda en dar palizas, violar o incluso matar a sus esclavos, con motivo o sin él. Fassbender es realmente aterrador en ese papel.
- Jonah Hill (El lobo de Wall Street): es un actor que suele tener gracia, y aquí también la tiene. Escenifica muy bien la metamorfosis que va sufriendo su personaje, un hombre común harto de su trabajo común que se alía con un tiburón financiero para conseguir una vida de lujo y desenfreno. Se nota que Jonah Hill está bien dirigido.
- Jared Leto (Dallas Buyers Club): si su compañero de reparto Matthew McConaughey se transformó notablemente para trabajar en esta película, el cambio de Jared Leto es brutal. Casi esquelético (dicen que literalmente dejó de comer para perder peso), maquillado y vestido como una mujer, interpreta fielmente a un travesti con sida. Su actuación merece una recompensa. Es tan asombroso que en esta película está más "guapa" que muchas mujeres.
  • Si pudiera elegir le daría el Oscar a: Jared Leto
  • Quién creo que va a ganar: Michael Fassbender



martes, 4 de febrero de 2014

El baile de máscaras de Polanski

Si en Un dios salvaje Roman Polanski apostaba por el minimalismo, en cuanto al escaso número de actores reunidos en un solo escenario, en La Venus de las pieles vuelve a hacerlo, reduciendo el reparto esta vez a la mitad. Sólo dos personajes le hacen falta para desarrollar una trama que poco a poco va mostrando muchos matices. En ambos casos, los diálogos no eran precisamente minimalistas: el hecho de tener tan pocos actores moviéndose en unos pocos metros cuadrados hace que los personajes hablen y hablen hasta la saciedad. Esto se debía a que ambos filmes son adaptaciones de obras teatrales.

Pero esas son las únicas semejanzas que se pueden hacer a ambas películas. En La Venus de las pieles, tras un bonito travelling a lo largo de un clásico bulevar parisino sobre el que la lluvia cae con fuerza, los dos y únicos personajes se encuentran dentro del teatro donde se desarrollará la historia: Thomas (Mathieu Amalric, que sorprendentemente aquí se parece bastante a Polanski) y Vanda  (Emmanuelle Seigner, esposa del propio director polaco desde hace más de 20 años).



Él es director de teatro y adaptador del libro de Leopold von Sacher-Masoch (titulado como la película) para la obra que quiere estrenar. Después de una decepcionante y agotadora tarde haciendo pruebas a aspirantes a obtener el papel femenino, en el último momento aparece Vanda, llamada casualmente como la protagonista del libro. Tras convencerle para que le haga una prueba, demuestra que tiene dotes como actriz y que se sabe el guión perfectamente.

Comienzan a ensayar, Thomas dando la réplica y Vanda en el papel de Venus. Resulta ser un toma y daca en el que apenas hay respiro. Él, cada vez más impresionado, va perdiendo toda su seguridad mientras ella se hace con el dominio de la situación y juega cuanto quiere con él. Ambos se fundirán con sus respectivos papeles, hasta llegar a un punto en el que el confuso director ya no sabe quién es, si es el autor o el personaje de una obra, al estilo de Unamuno en Niebla. Ese intenso baile de máscaras es apasionante. Polanski sigue con esa afición a mostrar el lado oscuro de las personas, y desde hace un tiempo parece haberle cogido el gusto al género teatral y sus adaptaciones, llenas de diálogos ágiles y floridos, son simplemente perfectas. Por algo Polanski es, ha sido y siempre será una garantía de calidad.

NOTA: 8/10

viernes, 27 de diciembre de 2013

10 canciones para dedicar a un ex

En algún momento de nuestras vidas todos hemos vivido horas bajas porque alguien nos deja. La primera fase es la del puro sufrimiento, sobre la que se han escrito miles de canciones, algunas obras maestras pero otras (la gran mayoría) moñas hasta la náusea. La tristeza siempre ha producido creatividad.

En la siguiente etapa se produce una evolución, que es la de odio al susodicho, sin duda mucho más interesante y también creativa, o al menos visceral. Así que aquí va una lista de canciones propicias para sobrellevar el mal trago y hasta para desear el mal al culpable de nuestra infelicidad. Punk, rock, pop, indie español... Hay para todos los gustos.

1. The Buzzcocks - Wish I Never Loved You
Uno de los mejores grupos de punk que ha habido fabricó este temazo, cuyo título y letra lo deja todo bien claro. Uno comienza una relación maravillosa con una persona que se va convirtiendo en una pesadilla hasta que todo se acaba. Y aunque uno sufre y desearía no haber empezado siquiera esa relación, en el fondo no puede olvidar del todo a la otra persona y no entiende qué ha fallado. El pan de cada día.

"Está claro que ahora no vamos a ninguna parte / Lo que una vez fue un sueño se ha convertido en una pesadilla / Ojalá nunca te hubiera amado, pero ahora no puedo dejarlo / Ahora sé cómo sienta haber amado y haber perdido".




2. Los Planetas - Pesadilla en el Parque de Atracciones
El grupo insigne del indie español tiene muchas canciones dedicadas al desamor, pero desde una perspectiva particular. Muchas de sus letras son bonitas y muy sentidas pero sin llegar nunca a ser cursis, lo cuál se agradece. Otras, como esta, son de pura rabia por haber perdido el tiempo con alguien que no se lo merecía, aun viendo que la cosa no iba a acabar bien.

Es difícil ser más expresivo que en esta letra, que contiene frases como: "espero que acabes pegándote un tiro / cuando veas lo imbécil que has sido / cuando veas que lo has hecho fatal / y que quiero que sepas / que ha sido un infierno estando contigo".



3. Alanis Morissette - You Oughta Know
Alanis es bastante especialista en canciones sobre relaciones. En esta, su primer hit internacional, habla de cómo su novio, que le había prometido casi hasta la luna, finalmente se fue con otra. Ella tenía 19 años por entonces y expresó su cabreo en esta letra. La canción es todo un temazo.

"¿Ya te has olvidado de mí, señor Hipócrita? [...] / Fue una bofetada en la cara lo rápido que me reemplazaste [...] / Y cada vez que clave mis uñas / en la espalda de otro espero que lo sientas".




4. Lily Allen - Smile
Al igual que Alanis Morissette en el tema anterior, Lily Allen también se queja de haber sido reemplazada, o más bien engañada por su novio. Sin embargo, después de superarlo "con algo de ayuda de mis amigos" pasa a la fase rencorosa y vengativa y sonríe pensando en cómo su ex novio termina arrastrándose para intentar que ella vuelva con él. Un clásico.

"Cada vez que me veías / me decías que querías volver conmigo [...] / yo no podía parar de reírme / no podía evitarlo / tú destrozaste mi salud mental / estuve bastante mal".




5. Joss Stone - You Had Me
El primer single exitoso (versiones aparte) de Joss Stone, cuya letra escribió ella misma en colaboración con varios autores, relata cómo una persona joven e ingenua tarda en ver que su pareja no es precisamente buena para ella, pero cuando al fin abre los ojos decide ir por libre y retomar su vida. El valor principal de la canción, sin embargo, es la extraordinaria voz de su cantante.

"Tú comerciaste con mi ingenuidad / pero las cosas que haces y dices me avergüenzan / una vez yo fui tu tonta / pero ahora al que dejo atrás es a ti".





6. Oasis - I Hope, I Think, I Know
No podía faltar Oasis en una lista así. Era 1997 cuando el grupo publicó su tercer álbum, Be Here Now, que contenía este tema. Por entonces los Gallagher aún destilaban rabia en algunas de sus composiciones. La letra de I Hope, I Think, I Know bien podría resumirse en un "go fuck yourself", que diría un británico, ya sea dirigiéndose a un ex o a una mala persona en general. A ello ayudan frases como: "me dices que soy libre y luego me atas / y desde mis cadenas pienso que es una pena", "vas a echarme de menos cuando yo no esté / y sabes que no me importa" y el fantástico colofón final: "porque nena, después de todo / nunca olvidarás mi nombre". En cuanto a la música, los riffs pueden ser demasiado poppies para lo que Oasis acostumbraban a hacer, pero aun así son pura energía y vitalidad.



7. Siniestro Total - Bailaré sobre tu Tumba
El título lo dice todo. Los Siniestro, siempre tan expresivos, enumeran unas cuantas originales maneras en las que matarían a alguien. Sencillo pero contundente.

"Y morirás mientras se ríe el disc-jockey".




8. Luis Demetrio - Bravo (versión Nacho Vegas & Bunbury)
"Bravo, permíteme aplaudir / por tu forma de herir mis sentimientos.
Bravo, te vuelvo a repetir / por tus falsos e infames juramentos,
todo aquello que te di / en nuestra intimidad, tan bello.
Quién me iba a decir / que lo habías de volcar en sufrimiento.

Te odio tanto que yo mismo me espanto / de mi forma de odiar.
Deseo que después de que mueras / no haya para ti un lugar.
El infierno resulta un cielo / comparado con tu alma.
Y que Dios me perdone / por desear que ni muerto tengas calma.



Merecía la pena ver la letra entera. Si bien el tema original de Luis Demetrio es elocuente a más no poder, la particular voz de Nacho Vegas (con Bunbury haciendo los coros) le da una dimensión aún más desgarradora.





9. Robbie Williams - Karma Killer
Robbie Williams es conocido por tener canciones amorosas, alegres y juveniles, pero como no es para nada un chico bueno también tiene unas cuantas de odio y desamor, sobre todo en su segundo disco, I've Been Expecting You, en el que se encontraba Karma Killer. Esta, por su letra, es probablemente la más fuerte de toda sus discografía. Es evidente que habla de alguien a quien se odia profundamente: "¿Cómo puedes dormir? / Nunca has amado / ¿Por qué nunca fui lo suficientemente bueno? / Pensaste que me habías hundido para siempre [...] / incluso al diablo le caes bien / espero que te ahogues en tu Bacardi Cola".




10. Green Day - Platypus (I Hate You)
Más punk del bueno. Otra letra para dedicar a un indeseable: "es hora de marcharse / porque no te mereces una mierda [...] / nadie te quiere y lo sabes / no finjas que disfrutas con ello o que no te importa / porque ahora no te mentiría / ni te diría las cosas que quieres oír / ¡te odio, te odio, te odio!", con una mítica ristra de insultos, algunos difíciles de traducir: "Dickhead, fuckface, cock smoking, mother fucking / Asshole, dirty twat, waste of semen, I hope you die, hey!".


lunes, 23 de diciembre de 2013

Cruda pero efectiva: '12 años de esclavitud'

Nunca le he dado demasiado importancia a los Oscar, pero aun así siguen siendo los premios más importantes del cine estadounidense y por ello ganar uno es cuanto menos un logro. En su próxima edición 12 años de esclavitud lo tiene todo para arrasar en prácticamente todas las categorías. 

Steve McQueen ha llevado a la pantalla la historia real de Solomon Northup, un violinista negro que vivía cómodamente como un hombre libre, fue secuestrado y vendido como esclavo en el Sur de Estados Unidos a mediados del siglo XIX. Pasó 12 años dramáticos en diversas plantaciones, padeciendo en sus carnes todo tipo de tormentos u observándolos sobre sus compañeros, hasta que finalmente un carpintero blanco anti-esclavista (canadiense para más señas) con el que trabajaba accedió a ponerse en contacto con sus amigos y familia para que fueran a liberarle. Tras volver a su hogar se dedicó a ayudar a muchos esclavos a escapar de sus amos y también dejó constancia de sus vivencias en un libro, sobre el cual se ha basado el guión.


La historia, como todos los grandes dramas, es simplemente buenísima. No es la primera vez que se habla de la esclavitud de los negros en el cine, pero la diferencia es que esta vez se hace durante 135 minutos y de forma descarnada, sin dejar nada a la imaginación, aunque asuste o repugne lo que se ve en la pantalla. A Steve McQueen parece gustarle la crudeza en sus películas. Ya se vio en su anterior trabajo, Shame, en el que no dudó en expresar sin tapujos cómo vive un adicto al sexo, entre lo cual se encontraba mostrar un desnudo integral masculino, algo poco habitual en el cine.

Pero no se puede comparar Shame con este filme. Mientras que la primera era a veces demasiado lenta, con planos fijos eternos que realmente no aportaban gran cosa (si acaso exasperación), 12 años de esclavitud tiene un ritmo fluido, y aun siendo una película larga no aburre en ningún momento, manteniendo siempre la angustia y la piedad que el espectador siente sobre el protagonista. Se relatan perfectamente las etapas por las que va pasando el desdichado Solomon, todas ellas relevantes: vida feliz, engaño, secuestro, esclavitud y liberación.

Todo resulta redondo: el vestuario, la luz, los escenarios y, por supuesto, la extraordinaria actuación del protagonista, Chiwetel Ejiofor, por quien apostaría ciegamente por el Oscar si no hubiese visto claro que se lo va a llevar (se lo tiene que llevar) Tom Hanks por su papelón en la también magnífica Captain Phillips


Volviendo a 12 años de esclavitud, el resto del reparto es bastante impresionante, desde cualquiera de los esclavos hasta sus amos. Se muestran muchas caras conocidas, incluyendo las breves apariciones de Brad Pitt y de un casi irreconocible Paul Giamatti, pero entre ellas destacan sin duda Paul Dano y Michael Fassbender. Dano ha interpretado a bastantes tipos raros, excéntricos o hasta locos (Little Miss Sunshine, Ruby Sparks, Prisoners...), incluyendo su papel aquí como el cruel capataz de un esclavista, pero es que tiene una cara propicia para este tipo de roles, le guste o no; y sobre todo es muy buen actor. 

Lo de Fassbender con McQueen parece ser adoración mutua, porque ya han trabajado juntos en los tres largometrajes realizados por el director (los otros dos son Hunger y la citada Shame), y por lo que se ha visto ambos forman un buen equipo. Cualquiera que siga la carrera de Fassbender sabe que es uno de los mejores actores de la última década, además de muy versátil, y también se merece una buena pila de premios por caracterizar a un rabioso terrateniente esclavista. Por su parte, McQueen es un director interesante, que sabe escoger temas llamativos y controvertidos y ha ido evolucionando en su capacidad para desarrollarlos.

Los motivos para ver 12 años de esclavitud son por tanto innumerables. Aunque el espectador tenga que taparse los ojos en ciertas escenas especialmente duras, merece la pena ser testigo de esta pulida reproducción de un período tan espantoso de la historia norteamericana.


NOTA: 8,5/10


martes, 10 de diciembre de 2013

Personajes detestables en series

(AVISO: contiene spoilers sobre unas cuantas series).

Son innumerables: en la mayoría de las series suele haber al menos uno o dos. Es imposible  reunir a todos los que deberían formar parte de este grupo de personajes cansinos e incluso odiosos, pero aquí van unos cuantos:


- Casi cualquier personaje  de One Tree Hill: qué pesadito era ese grupo de adolescentes que aparentaban 20 años en vez de 16. No faltaba ni un cliché: la chica pobre pero lista y mona y con voz prodigiosa que busca triunfar en la música que sale con la estrella del equipo de baloncesto del instituto, que es mal estudiante y tiene un padre rico y autoritario. Ambos son amigos de un rubio guaperas que va de rebelde y que conquista durante un tiempo la tía buena oficial del instituto, que es lela a más no poder; pero en otra etapa sale con una rubia emo-punk-depresiva que noooo para de hablar de Fall Out Boy como si fueran los Beatles y que vive sola en una casa bastante maja que no se sabe quién paga, porque ella es huérfana o adoptada-abandonada o algo parecido. Y, finalmente, tenemos al chico feo pero simpatiquísimo, que no pega ni con cola con ese grupo de barbies y kens pero que se lleva bien con todos.

En fin, con este elenco de personajes no se podía esperar que la serie valiera gran cosa. Y lo mismo cabría decir de Anatomía de Grey y otras cuantas series...




- Skyler White y su hermana (Breaking Bad): el caso de Breaking Bad es parecido al anterior en el sentido de que prácticamente todos sus personajes caen mal, por ser aborrecibles en uno u otro sentido. Pero se llevan la palma las hermanas Skyler White y Marie Schrader. Son inagotables los calificativos para describir lo insoportables que son, especialmente cuando se ponen a dar la lata a sus respectivos maridos, el  profesor-narcotraficante Walter White 'Heisenberg' y el agente de la DEA Hank Schrader. Exceptuando quizá los dos o tres primeros capítulos, por ser magnánima, en el resto ambas son insufribles y no hacen más que complicarlo todo.



- Kim Bauer (24): otro personaje particularmente detestable es la hija del mítico Jack Bauer en la influyente 24. La tal Kim no para de encender fuegos. Va de secuestro en secuestro, de charco en charco. Su progenitor es un santo por tener que aguantar tanta tontería.





- Dana Brody (Homeland): precisamente, la exitosa Homeland, que cuenta con más de un paralelismo con 24, tiene en su reparto un personaje parecido al de Kim Bauer. La pesada en cuestión es la hija de Nicholas Brody. El sargento de los marines de los EEUU legó al mundo una niña realmente detestable. Es una pena que Dana no tuviera éxito en su intento de suicidio, porque así no habría dado tanto la brasa en la tercera temporada de una serie que ha bajado muchísimo en cuanto a calidad.





- El muñeco Bob e Ingrid (Soap; Enredo en España): en primer lugar, a ninguno de ambos personajes se les entiende bien todo lo que dicen, al uno por tener voz de pito y a la otra por forzar demasiado el acento sueco. En segundo lugar, en una serie tan divertida como ésta es curioso que ninguno de estos dos personajes hagan gracia y acaben por resultar aburridos y repelentes.




- Margaret Chenowith (A Dos Metros Bajo Tierra): cruel, tiránica y vanidosa, la madre de Brenda es la razón de los diversos traumas y trastornos psicológicos que padece su hija. Tampoco es precisamente la madre adecuada para su hijo bipolar Billy.




- Janice y Livia Soprano (Los Soprano): la hermana y la madre de Tony Soprano, respectivamente, son malas como la tiña y sólo le dan problemas a Tony, como si el hombre no tuviera suficiente con dirigir un imperio mafioso. La madre, bastante psicópata y cruel, nunca demuestra amor por su hijo, y la hermana sólo le llama cuando necesita algo (dinero, pedirle una paliza para alguien, deshacerse de un cadáver... Lo normal). Aunque hay que reconocer que Janice acaba siendo un personaje mítico y al final, cuando está mas centrada, acaba haciendo gracia.




- 'Stringer' Bell y el senador Clayton Davis (The Wire): Stringer es uno de los personajes más crueles de The Wire, y mira que los hay. Traiciona y mata a quien haga falta con tal de construirse un imperio. Para ello cuenta con la ayuda (no precisamente gratuita) del terriblemente corrupto Clayton Davis, un senador que carece de escrúpulos y acabará engañando al peligroso Stringer.




-  Kai Proctor (Banshee): el ricachón de la pequeña ciudad de Banshee está simplemente loquísimo. Aparentemente ha renunciado a su estilo de vida amish pero en realidad no puede dejar de pensar en ello, como se ve a lo largo de la serie. Es listo, sádico y muy violento incluso con mujeres, una mala combinación si se tiene en cuenta que también está muy en forma.




- Maria Lagüerta y, a ratos (muchos ratos, demasiados), Debra Morgan (Dexter): de Lagüerta resulta aborrecible su afán de protagonismo y su desmedida ambición por llegar a lo más alto, aunque sea pisando a un montón de gente. También que va detrás de Dexter, a veces sin pruebas, y los fans no queremos que nadie capture a este gran asesino en serie selectivo. Debra resulta cansina entre otras cosas porque está continuamente reclamando el amor y la atención de su hermano Dexter, aun sabiendo que él no es proclive a demostrar afecto, y también le da bastante la lata: impide que él pueda matar a todos los que quisiera, le consigue citas con chicas aunque él no quiera, después no le gusta que salga con Hanna... Muy pesadita. En la última temporada por fin comienza a ser soportable.




- Zoey (Cómo Conocí A Vuestra Madre): en 12 temporadas Ted ha tenido innumerables novias y rollos, pero ésta bate récords. Va de activista implicada, pero no es más que una pija, gracias a que se ha casado con un hombre rico lo menos 20 mayor que ella con el que no tiene nada en común y al que encima acaba poniendo los cuernos con Ted. A éste le utiliza, le miente, le chantajea e intenta hundir su carrera sólo para intentar que no mande derribar un edificio ruinoso que sin embargo a ella le gusta. Menudo ojo clínico el de Ted Mosby.




- Andrew y Danielle Van De Kamp (Mujeres Desesperadas): he aquí a otros dos niños pijos insoportables. Los hijos de Bree se creen con derecho a todo debido precisamente a que su madre les ha malcriado y consentido durante toda su vida. Él atropella a una anciana y se da a la fuga, haciendo que sus padres tengan que arreglarle el marrón para evitarle la cárcel; ella sufrirá un embarazo como adolescente y dejará que Bree se haga cargo del bebé para ir años después a reclamarlo de repente. Dos joyitas de hijos.




Joffrey Baratheon (Juego de Tronos): y si hablamos de adolescentes problemáticos no se puede pasar de alto al detestable Joffrey Baratheon. Este cruel rey de Juego de Tronos es tan repulsivo que da escalofríos.





- Benjamin Linus y Michael Dawson (Perdidos): lo que Ben Linus tenía de genio malvado y manipulador, Michael lo tenía de pesado y desquiciante. El uno se pasaba el tiempo pensando o llevando a cabo planes maléficos, sin ningún tipo de consideración por nadie, y el otro no paraba de fastidiar a su hijo o de llamarle a gritos por toda la isla ("Waaaaalt!"). 




- Betty Draper (Mad Men): qué lástima que la mujer más bella de esta serie y seguramente de todas las series habidas y por haber sea tan insoportable. Vanidosa, controladora, simpática sólo cuando quiere algo y celosa o golfa según le da, la mujer (luego ex) del gran Don Draper es muy probablemente el personaje más insufrible de Mad Men, donde tiene a su hija Sally traumatizada. Pero es tan espectacularmente guapa que siempre se las apaña para conseguir lo que quiere.




- E. B. Farnum (Deadwood): el dueño del único hotel de Deadwood es servicial, cobardica y de pocas luces, aunque siempre intenta aprovecharse de los demás, siempre que sean más débiles que él. Todo en él es desagradable, desde su cara y sus ropas coloridas hasta su hilillo de voz. Los verdaderos gobernantes del pueblo en la sombra le nombran alcalde sólo para manejarle mejor, y él tan contento.




- Maggie Jordan y Don Keefer (The Newsroom): The Newsroom no es una serie para todo el mundo,  principalmente por sus diálogos complejos y rápidos. Esto hace que muchos de sus personajes parezcan pedantes, entre otras cosas. En la pareja compuesta por Maggie y Don él es pedante, con cero carisma, y va de tipo serio pero a ratos intenta ser gracioso. Ella aturde a todos con su verborrea soporífera, aparte de que no para de estar siempre de los nervios y de hacer cosas absurdas: está con su novio un poco por estar, cuando le empieza a gustar el chico nuevo empareja a éste con su mejor amiga en vez de ir a por él, después monta un pollo porque el otro está con su amiga y no con ella, con lo que se queda sin novios y sin amiga... Modo quinceañero total.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

'La caza' o el peso de los prejuicios

La insoportable afición de los seres humanos por juzgar y condenar a otros de por vida, sin esperar a conocer de verdad los hechos e incluso obviando la sentencia dictada por un juez, puede verse en nuestro día a día y ha sido reflejada también en el cine. Se veía magistralmente en la genial En un lugar solitario (Nicholas Ray, 1950), en la cual Humphrey Bogart interpretaba a un hombre falsamente acusado del asesinato de una mujer. Todo el mundo empieza a desconfiar de él, incluso su novia, y aun cuando se demuestra que él no ha hecho nada ya es tarde: su reputación ha quedado ensuciada de por vida y nadie puede volver a mirarle igual.

Una historia similar es la que cuenta la danesa La Caza (Thomas Vinterberg, 2012), que además añade interesantes detalles para formar una película redonda, angustiosa y con una gran carga moral. En este caso el perseguido es Lucas, un profesor de parvulario muy apreciado en su comunidad por niños y padres. La hija de su mejor amigo, a la que da clase, se enamora de él y se inventa que ha visto a su profesor desnudo. Contribuyen a empeorar la situación la directora del colegio y la madre de la niña, que creen a la pequeña y engordan ellas mismas una acusación de abuso sexual sin más pruebas que un vago comentario de una niña de cinco años.



El espectador asiste al espantoso drama al que se enfrenta un hombre inocente a quien sus vecinos y amigos aíslan e incluso agreden de diferentes formas, aunque la policía lo declara inocente. El protagonista, interpretado por el brillante Mads Mikkelsen, sabe que no ha hecho nada malo, pero es tan buena persona que siempre pone la otra mejilla, y tiene tantos amigos que confía ciegamente en que todos ellos le apoyarán (se parece bastante a Jesucristo). Cuando ve que no es así se hunde y apenas sabe cómo salir de esa situación. Él, amante de la caza, se verá de pronto como una presa indefensa y acorralada. Una secuencia concreta de la película escenifica a la perfección esa sensación de que el que ha sido acusado de algo grave ya nunca tendrá descanso.

Un estigma inmerecido le puede a uno destrozar la vida más que la decisión de un juez, plantea La Caza de forma excelente. Una persona que es absuelta de una acusación muchas veces seguirá siendo vista como culpable por su entorno, incluso por las personas en quienes más confiaba. La cruel sociedad, incluso en la civilizada Dinamarca, emite un juicio paralelo y marca de por vida a un inocente, llegando a intentar tomarse la justicia por su mano.


NOTA: 8,5/10