jueves, 14 de marzo de 2013

La bella e inesperada historia de 'Sugar Man'

Uno de los grandes aciertos de los premios Oscar de este año fue el documental Buscando a Sugar Man, que narra la fabulosa historia de Sixto Rodriguez. (Aviso: esta crítica contiene spoilers). Éste era un cantautor extraordinario de Detroit, con una voz aterciopelada y envolvente, melodías sencillas pero bellas y unas letras cercanas pero llenas de profundos matices, que podían recordar a las de Bob Dylan y a las de Nick Drake, pero que para algunos iban incluso más allá. Pura maravilla para los oídos.



Rodriguez publicó un par de sencillos y otros tantos discos en Estados Unidos en los años setenta, y también ofreció actuaciones en pequeños locales. Los álbumes tuvieron buenas críticas pero pasaron muy inadvertidos en cuanto a ventas, y al final Rodriguez se resignó y volvió a su habitual trabajo en la construcción. Sin embargo nuestro hombre no sabía que se había convertido en una auténtica estrella en un país bastante lejano del suyo: Sudáfrica, donde según calculan desde una de las discográficas que editó sus álbumes allí vendió cerca de un millón de discos.

Allí, a finales de los años noventa, dos de sus más acérrimos fans se conocen mientras buscan información sobre Rodriguez, del que no se sabe absolutamente nada en el país pero sobre el cual circulan varias leyendas urbanas en las que se afirma que murió de muy distintas formas. Su arduo trabajo se verá recompensado cuando la hija del propio cantautor descubre que buscan a su padre y entra en contacto con los que le buscan.



La historia es realmente emocionante: ver cómo los dos fans descubren que su ídolo está vivo y hablan con él; cómo éste sigue viviendo en Detroit, ignorando su éxito transatlántico y llevando una vida humilde y trabajadora con la que está feliz; y cómo accede a ir a Sudáfrica, donde se encuentra con un gran recibimiento y con que ha agotado las entradas para seis actuaciones. Es todo casi inverosímil de tan maravilloso, pero las imágenes no mienten: las cámaras de los espectadores y de la televisión sudafricana fueron testigos de cómo un artista olvidado en su país fue capaz de llenar un enorme pabellón seis noches casi seguidas en la otra punta del mundo. Por cierto, aunque en el documental no aparece, al parecer en Australia Rodriguez tuvo también bastante éxito y actuó unas cuantas veces en el país. Nadie es profeta en su tierra, dicen.


El documental es perfecto porque la historia que cuenta es buenísima, porque sabe contarla manteniendo bien el orden, porque la fotografía y el montaje son magníficos y porque su banda sonora (compuesta por las canciones del propio Rodriguez) es fantástica. Buscando a Sugar Man logra varias cosas: dar a conocer la gran historia de un gran artista, descubrirnos que es también un hombre buenísimo, humilde, generoso y con los pies bien en la tierra e incluso comprometido con la política (llegó a presentarse como concejal en su ciudad), y poner los discos de éste en lo más alto de las listas de ventas de varios países. Incluso en España, donde cada vez se venden menos discos, los dos álbumes de Rodriguez figuran a día de hoy en los primeros puestos de ventas de Amazon.es.

Si a alguien le apetece verle en directo tiene varias oportunidades: Rodriguez actuará en el festival Primavera Sound de Barcelona, en mayo, y en el Optimus Primaver Sound de Oporto, en mayo y junio.

NOTA: 9,5/10


martes, 26 de febrero de 2013

Sobre amistad y música

He aquí un bonito descubrimiento: la argentina Días de vinilo, entrañable y sencilla, repleta de referencias al buen cine y a la buena música, con intérpretes dinámicos y mucho humor. Esta comedia, ópera prima de Gabriel Nesci, cuenta la historia de cuatro treintañeros amigos desde su infancia, época en la cual se hacen por accidente con un montón de vinilos de los buenos. Así comienza su amor por la música, que les marcará en mayor o menor medida, pero sin dejar de estar presente: Luciano (Fernán Mirás) trabajará como locutor de una emisora musical, Marcelo (Ignacio Toselli) adora a John Lennon y tendrá una banda tributo a los Beatles, Facundo (Rafael Spregelburd) será un compositor frustrado que vende parcelas en un cementerio privado y Damián (Gastón Pauls) será guionista y director de cine.



La película muestra como este cuarteto se halla en plena crisis de madurez y todos tienen problemas sentimentales, bien por sus parejas o por la falta de ellas. Los personajes son arquetípicos, pero todos ellos tienen interés y sobre todo gracia: el que se ve arrastrado a un matrimonio que le agobia, el Peter Pan-playboy idealista, el que se enamora siempre de mujeres imposibles y el talentoso pero inseguro tras su reciente ruptura. Por el contrario, las cuatro mujeres que completan el reparto, aunque aparecen de manera más secundaria, tienen más carácter y saben bien lo que ellas e incluso lo que ellos quieren.

La historia, por lo que tiene de real y cotidiano y por los continuos golpes cómicos, atraerá a cualquier espectador, pero gustará más a los culturetas, que son los que comprenderán las escenas como la carrera final de Damián hacia la chica, al estilo de Woody Allen en Manhattan, o por qué Marcelo entra en pánico al conocer a una chica con rasgos japoneses y las iniciales Y. O. El filme está lleno de alusiones musicales y en varias ocasiones se exhiben vinilos de grupos míticos. Los personajes mencionan en varios momentos que están hartos de preguntar a la gente por el tipo de música que escuchan y que la respuesta sea: "Variado". Por el fanatismo melómano (e incluso por los problemas de madurez de los protagonistas) esta película bien puede recordar a la magnífica Alta Fidelidad.

La secuencia casi final es previsible y típica de comedia romántica, pero se le perdona por el buen sabor de boca que deja todo lo anterior. Y como parecía raro que en una película argentina no apareciera el guapo Leonardo Sbaraglia, pues nada: aparece y se interpreta a sí mismo en dos escenas, bastante graciosas ambas, que hacen la película aún más redonda.

NOTA: 8/10

viernes, 22 de febrero de 2013

(Mis) Premios Oscar 2013

Los Oscar nunca me han entusiasmado, no ya por la parafernalia en sí que conlleva, que tampoco me vuelve loca, sino porque, en mi humilde opinión, muchas veces se han concedido estatuillas a películas o intérpretes que no las merecían en absoluto y se ha dejado fuera a otros mucho mejores que a veces no estaban ni nominados. Uno de mis profesores favoritos de la universidad al parecer pensaba como yo, y en los premios de ese año concreto nos soltó indignado que los Oscar los decidían los peluqueros y maquilladores de Hollywood. Todo puede ser.

Este año no ha sido distinto. Así que aquí va un repaso a algunas de las categorías más importantes de la edición 2013 de dichos premios, con lo que me falta, lo que me sobra y mis favoritos:


MEJOR PELÍCULA: yo le daría el premio a La noche más oscura, pero mucho me temo que se lo llevará Lincoln. Ojalá me equivoque. Veamos todos los candidatos:

- AMOR (Amour): buena película, dramática a más no poder, eso sí. En un matrimonio octogenario a la mujer se le queda paralizado un lado del cuerpo y empezará a mostrar signos de demencia. El marido no quiere dejarla en una residencia y la cuidará con todo el amor del mundo, pero se verá sobrepasado muchas veces por la situación. Todo es muy realista y trágico, aunque a veces Haneke impone un ritmo lento, con esos planos fijos demasiado largos. La actuación de Jean-Louis Tringtinant y Emmanuelle Riva, la pareja protagonista es excepcional, sobre todo en el caso de ella. 8.5/10

- ARGO: Ben Affleck como actor no es gran cosa, pero en cambio ha destacado notablemente en todas las películas que ha dirigido, como en este caso. La historia basada en hechos reales de cómo un espía estadounidense logró sacar de Irán a varios compatriotas en plena revolución se relata de forma trepidante, sin dar un respiro al espectador, que aun conociendo previamente el final se angustiará viendo las dificultades que pasaron los personajes para salir con vida de un país en ebullición. Buen guión y buen reparto, con Bryan Cranston y los entrañables John Goodman y Alan Arkin como secundarios de lujo. 9/10

- BESTIAS DEL SUR SALVAJE (Beasts Of The Southern Wild): tras verla y agotar mi paciencia simplemente no entendí cómo estaba nominada a un Oscar. La historia es la siguiente: los casquetes polares se están derritiendo y en cualquier momento harán que se sumerja parte del territorio (esto es: lo que ya vimos en Waterworldde Kevin Costner). Por ello los humanos han construido diques que evitarán el desastre. Sin embargo algunos habitantes de las zonas que se inundarán han decidido quedarse en sus casas/chabolas, con todo lo que ello conlleva. Entre ellos está la protagonista, Hushpuppy (Quvenzhané Wallis), una niñita negra monísima cuya fantástica interpretación es sin duda lo mejor de la película, por no decir lo único bueno. La idea principal, aunque no es novedosa tampoco es mala, pero está desaprovechada. Se consigue mostrar lo primitivos que son los personajes, pero a la vez se quiere aparentar que es un filme profundo, con mensaje ecologista y algo de realismo mágico; pero no cuela. Para rematar, frente a los diálogos paupérrimos está la narración con voz en off corre a cargo de la chiquilla, que dice unas cosas que uno no puede creerse que vengan de una personita de seis años que además se ha criado poco más o menos que fuera de la civilización. Y como colofón, la aparición de unos ¿jabalíes? gigantes que no se sabe qué son ni de dónde salen ni dónde estaban, pero que se inclinan ante la niña en vez de zampársela de un bocado, como cabría esperar. 6/10

- DJANGO DESENCADENADO (Django Unchained): Tarantino, con acierto o no (eso va según el gusto de cada uno) repite parte de los esquemas utilizados en sus anteriores trabajos, sobre todo en Malditos Bastardos: un carismático personaje justiciero y a la vez mercenario, escenas concretas con discusiones eternas y medio absurdas, una chica guapa, frases irónicas, sorpresas y golpes de humor sazonados con un montón de tiros, peleas y violencia en general, con sangre a chorros; y todo ello con aspecto de spaghetti western de Sergio Leone, pero con el sur americano esclavista como escenario. Es un poco larga, eso sí, y la parte final pierde un poco. El reparto, como en otras películas tarantinianas, también es de excepción, desde Jamie Foxx a Samuel L. Jackson pasando por Leonardo DiCaprio y el enormísimo Christoph Waltz. 7.5/10

- EL LADO BUENO DE LAS COSAS (Silver Linings Playbook): el título en español (aunque por una vez está más o menos bien traducido) y el cartel promocional bien decorado con los dos guapos protagonistas (Bradley Cooper y Jennifer Lawrence) casi invitaba a pensar a los desinformados que ésta sería otra película romántica como las hay a miles. Pero para nada lo es. Exceptuando el final, que sí es típico de los filmes pastelosos (previsible e irreal al 100%) y por ello fastidia un poco todo lo anterior, el resto de la película funciona bien: una historia interesante estructurada en un buen guión que trata sin melindres el tema de las enfermedades mentales sufridas tanto por los pacientes como por sus familias, y un buen plantel de intérpretes, comandados por los ya citados Cooper y Lawrence (estupendos ambos) y muy bien acompañados por un siempre colosal Robert De Niro y su sufridora mujer en la ficción, Jacki Weaver. 7.5/10

- LA NOCHE MÁS OSCURA (Zero Dark Thirty): he aquí un trabajo muy elaborado para narrar cómo fue el proceso de búsqueda y captura de Bin Laden. Ojalá me equivoque, pero creo que precisamente su temática es lo que descalifica directamente a esta magnífica película para hacerse con la estatuilla: los miembros de la Academia han reconocido su calidad, pero a la vez no pueden darla como ganadora, ya que deja la imagen de Estados Unidos por los suelos, mostrando varios años de torturas, sobornos y guerra sucia en general por parte de la CIA para atrapar a un solo hombre. Teniendo en cuenta la valentía de Kathryn Bigelow al rodar este filme sería injusto que este trabajo quedara sin recompensa. La película es sorprendente, cruda, políticamente incorrecta y adictiva: intachable se mire por donde se mire (un poco larga quizá, pero la historia lo requiere), y resplandece aún más gracias a la soberbia actuación de Jessica Chastain como la cerebro de toda la operación antiterrorista. 9.5/10





- LA VIDA DE PI (Life Of Pi): la historia del naufragio que sufre el joven indio Pi naufraga y su posterior supervivencia durante casi un año en una barca es interesante, pero también tiene detalles poco creíbles que deslucen la historia, como el hecho de que tres animales, uno de ellos un tigre, que se supone viajaban enjaulados, escapen de un barco que se hunde y acaben en el mismo bote que el protagonista. Por otra parte la historia se alarga demasiado. Lo mejor de la película son sin duda los efectos especiales y la preciosa fotografía. 6/10

- LINCOLN: mal que me pese creo que es la que se llevará el trofeo de este año, y para mí de forma injusta. Lincoln es larga hasta la extenuación, pero aun así es ocho minutos más corta que La noche más oscura. Otro elemento común es que en ambas películas se conocía previamente el final. ¿La diferencia? En este caso no se logra hacer interesante todo el proceso que conllevó debatir y convencer a los congresistas estadounidenses para abolir la esclavitud en plena guerra civil. Es cierto que la historia se centra en eso y en nada más, pero todo habría sido más interesante si se hubiera profundizado más sobre la persona e ideas del propio presidente Lincoln, a quien se presenta casi como a un Gandhi, por pacífico y filósofo, todo un santo. Al fin y al cabo el filme se titula Lincoln y no La abolición de la esclavitud. Aguantar dos horas y media de sesiones parlamentarias, tejemanejes entre políticos y sólo de vez en cuando una breve semblanza de la vida matrimonial del presidente resulta bastante aburrido para todos, salvo para los muy interesados por la historia política americana. Ni siquiera parece que estén en guerra, por mucho que se diga que lo están. Tampoco se ve la escena del asesinato, que no deja de tener interés. Por añadidura, todo ello rezuma patriotismo yanqui peliculero, y se presenta a Estados Unidos como a un país ejemplar, amante de las libertades (todo lo contrario, de nuevo, que la película de Bigelow). Por eso y por las extraordinarias interpretaciones de Daniel Day-Lewis como presidente y de Tommy Lee Jones como secundario es por lo que la veo favorita para este año. 6.5/10

- LOS MISERABLES (LES MISERABLES): que una de las mejores historias que se ha escrito nunca haya sido troceada e interpretada como les ha dado la gana a los guionistas, y encima se haya hecho en forma de musical, me duele en el alma. Los actores cantan mejor o peor y el I Dreamed A Dream puede resultar conmovedor, pero esto no es para mí. No tengo nada en contra de los musicales, pero escuchar a Jean Valjean y a Fantine cantar sus desgracias me chirría. Con la calidad que tienen los tres protagonistas (Anne Hathaway, Hugh Jackman y Russell Crowe) y el dineral invertido en esta producción se podría haber hecho una película seguramente bastante buena, dejando a un lado las canciones. 5/10

* Sugerencias: cambiaría sin dudarlo Bestias del Sur Salvaje y Los Miserables por El Vuelo y Las Sesiones. Ambas son bastante buenas y merecían ser nominadas.





MEJOR ACTOR PRINCIPAL: seguramente se lo llevará Daniel Day-Lewis por Lincoln, y será una justa elección. Mi otro candidato estrella es Denzel Washington, que está imponente en El Vuelo.

- BRADLEY COOPER (El Lado Bueno de las Cosas): pues resulta que Bradley Cooper es más que un guaperas. Está muy lograda su interpretación como un bipolar que entra en grave crisis al sorprender a su mujer en plena infidelidad y tras ello pierde su trabajo y su casa (y a su mujer, claro está). En otras películas no me ha convencido tanto, pero en esta sí. Quizá lo único que necesite son más guiones inteligentes como este y dejarse de resacones (y este año va a por la tercera parte...).

- DANIEL DAY-LEWIS (Lincoln): su caracterización como el presidente Abraham Lincoln es realmente asombrosa. Claro que parte con la ventaja de que su personaje es muy apetecible, todo un mito americano, y se le puede sacar mucho jugo. Day-Lewis lo exprime todo lo que le dejan y salva así la película, larga y algo aburrida por momentos salvo cuando él entra en escena. Pero, como decíamos al principio, se hubiera podido profundizar mucho más en la figura del histórico líder, y así este actor le habría sacado aún más partido a su papel. De todas formas se merece totalmente el Oscar.




- HUGH JACKMAN (Los Miserables): no canta mal, y como actor, sin ser una maravilla, se defiende bastante bien; pero no me convenció como actor de musical. Y, francamente, no tiene nada que hacer contra sus competidores.

- JOAQUIN PHOENIX (The Master): él sí es un serio rival para Daniel Day-Lewis. En The Master está totalmente a la altura del gran Phillip Seymour Hoffman, a cuya secta se une tras volver de la guerra y encontrarse solo en el mundo. El personaje interpretado por Phoenix, por decirlo en una palabra, está bastante tarado y además bebe mucho, pero el actor lo interpreta a la perfección, como ya hizo en En La Cuerda Floja, donde dio vida al también temperamental Johnny Cash.

- DENZEL WASHINGTON (El Vuelo): también es un personaje goloso el que interpreta Denzel Washington, y lo hace a la perfección: un piloto con mucho talento pero también con unas cuantas adicciones que logrará salvar un vuelo del desastre total, pero sin embargo se ve en problemas cuando se descubre que iba bebido y drogado mientras pilotaba. Algunas escenas intensas recuerdan a Días de Vino y Rosas.

Sugerencias: cambiaría sin dudarlo a Hugh Jackman por John Hawkes, cuya interpretación como tetrapléjico en Las Sesiones es magnífica.




MEJOR ACTRIZ PRINCIPAL: las nominaciones me parecen totalmente justas, y aunque la elección está muy reñida pienso que el premio debería ser para Emmanuelle Riva.

- JESSICA CHASTAIN (La Noche Más Oscura): está simplemente espectacular en su papel como agente de la CIA que lideró las investigaciones que culminaron en la captura de Bin Laden. El personaje es frío, obstinado y derrocha seguridad, tanta que no duda en enfrentarse a los jefazos de la Agencia si es necesario; y Chastain lo borda.

- JENNIFER LAWRENCE (El Lado Bueno de las Cosas): aunque todavía la queda por aprender,  sorprende en su interpretación de una joven viuda algo desequilibrada que, para rematar la faena, acaba juntándose con un bipolar. Lawrence realiza una actuación convincente pero no como para ganar el Oscar, y más si se tienen en cuenta la calidad de sus rivales de este año, muy potentes todas.

- EMMANUELLE RIVA (Amor): magnífica interpretación de una anciana que va viendo sus capacidades físicas y mentales mermadas día a día. Parece totalmente real. Deja al espectador alucinado. Espero que se le reconozca el mérito.



QUVENZHANÉ WALLIS (Bestias del Sur Salvaje): esta chiquilla ha sido la gran sorpresa del año. Aunque actualmente tiene nueve años, en el filme da vida a la niña de seis años Hushpuppy, que vive con su padre en condiciones casi primitivas. La joven actriz resulta asombrosa, pero todavía tiene un largo camino por delante. De momento constará como la segunda persona más joven en recibir una nominación: el primero fue  Justin Henry, el niño de Kramer contra Kramer.

- NAOMI WATTS (Lo Imposible): ya sabíamos que es una de las mejores actrices del panorama actual, y con su último trabajo se reafirma aún más. Watts parece sufrir realmente el padecimiento por el que pasó su personaje real, una mujer española que sufre junto a toda su familia el tsunami del sudeste asiático. Su trabajo es impecable y, de nuevo, es una pena para ella que tenga unas competidoras tan magníficas como Chastain o Riva.




MEJOR ACTOR DE REPARTO: mi elección es clarísima: Christoph Waltz merece ganar este Oscar.

- ALAN ARKIN (Argo): interpreta al productor de cine Lester Siegel, que no existió realmente, sino que es un compendio de diversos personajes de la industria de la época. Arkin ha afirmado que se inspiró en Jack Warner para desempeñar este papel.

- ROBERT DE NIRO (El Lado Bueno de las Cosas): en el filme es el padre de un bipolar, pero él mismo no se salva, pues tiene manías para dar y tomar, sobre todo en lo relativo a los partidos de su equipo. Como siempre, un gran trabajo del estelar Robert De Niro.

- PHILIP SEYMOUR HOFFMAN (The Master): es bastante convincente interpretando al líder de una secta (ficticia pero que recuerda a la Cienciología) en el último filme de Paul Thomas Anderson. La película, sin embargo, no me convenció tanto.

- TOMMY LEE JONES (Lincoln): muy buena actuación como Thaddeus Stevens, congresista radical que en los tiempos del presidente Lincoln pedía que los negros tuvieran derecho a voto, no sólo que su esclavitud fuera ilegalizada. Tommy Lee Jones encarna muy bien la lucha interna de un hombre valiente que luchó mucho por llevar a cabo sus ideas pero que apenas consiguió todo lo que habría querido.

- CHRISTOPH WALTZ (Django Desencadenado): magistral, arrebatador, enérgico, humorístico, encantador a la vez que implacable. Así es el doctor King Schultz, dentista y cazarrecompensas que hará su socio a Django, un esclavo al que libera y al que ayudará a rescatar a su esposa. El personaje es muy carismático y Waltz, al que también le sobra carisma como actor, contribuye a hacerlo aún más perfecto. Doy gracias a Tarantino por haber descubierto a Hollywood a este actorazo, crucial en Malditos Bastardos, por cuya interpretación le llovieron los premios. Se merece el Oscar sin ninguna duda.







MEJOR ACTRIZ DE REPARTO: debería llevárselo de cabeza Helen Hunt, pero conociendo cómo se las gasta la Academia seguro que se lo darán a Anne Hathaway.

- AMY ADAMS (The Master): es una de las actrices actuales más sorprendentes, por adaptarse casi a cualquier registro. Recientemente la vimos interpretando a la moderna hija de un veterano ojeador de béisbol (Clint Eastwood) y en esta ocasión es la abnegada y estricta mujer del líder de una secta.

- SALLY FIELD (Lincoln): muy bien en su papel como Mary Todd, la atormentada esposa del presidente Lincoln. Al igual que con su marido en la ficción es una pena que no se explicara más sobre su personaje, aparte de la muerte de su hijo, que marcó al matrimonio.

- ANNE HATHAWAY (Los Miserables): es muy buena actriz y no canta mal, pero, al igual que Hugh Jackman, no la veo en un musical, y menos interpretando a la Fantine de Los Miserables. El personaje, por cierto, destaca en la novela por su larga cabellera rubia, y, aunque no es culpa de Anne Hathaway, me fastidió que no se respetara la descripción original con la actriz.

- HELEN HUNT (Las Sesiones): impresionante todo: el papelón que realiza y lo extraordinaria que está a sus 50 años. El físico importa aquí más que nada porque interpreta a una terapeuta sexual que presta sus servicios a un tetrapléjico, y eso hace que se la vea un buen puñado de veces completamente desnuda desde todos los ángulos. Pero que quede claro: si como mujer está estupenda, como actriz aquí demuestra ser un fenómeno. Se merece el premio más que nadie.



- JACKI WEAVER (El Lado Bueno de las Cosas): era conocida sobre todo en Australia, su país, hasta este momento. Su expresiva interpretación como la sufrida madre de un bipolar y mujer de un maniático es bastante decente.

martes, 9 de octubre de 2012

Dos películas: cuál recomiendo ver y cuál no

Entre las últimas películas que he visto recientemente dos se me han quedado en la cabeza, una por ser bastante floja y otra por todo lo contrario. Casualmente ambas son canadienses. Las explicaciones, a continuación:

1) TAKE THIS WALTZ (Sarah Polley, 2011) toma el título de la famosa canción de Leonard Cohen, de quien también toma la temática que trata en muchas de sus composiciones: la historia de un triángulo amoroso y de la rutina en las relaciones de pareja. Incluso adquiere el tono poético del músico canadiense, pero al final la directora cae en lo pretencioso: pretende hacer pasar por bellos demasiados planos y paisajes que no necesariamente lo son, los diálogos intentan parecer profundos pero apenas son reveladores, y realmente la historia en sí no puede ser más prosaica. 

La protagonista, Margo (Michelle Williams), conoce por casualidad en una visita turística al guapo Daniel (Luke Kirby), al que luego se encuentra en el asiento contiguo del avión de vuelta a su ciudad y, es más, descubrirá que vive en la casa de enfrente. Una casualidad tan enorme como inverosímil. Ella está casada con Lou (Seth Rogen), pero aun así se verá arrastrada hacia Daniel. La mujer es irritante a más no poder: parece estar medio desequilibrada o ser una adolescente de casi 30 años, que no sabe si irse o no con el vecino. Este es el personaje más misterioso de todos: un artista medio hippie que no para de seguir a la chica como si fuera su sombra. El marido, por su parte, siempre está cocinando pollo, rechaza a su mujer cuando esta quiere sexo y no se entera absolutamente de nada. La mayor parte de los diálogos que mantienen todos son intrascendentes, y al final uno termina sin conocer casi nada de los personajes, y por tanto sin entenderlos y sintiendo cero empatía por todos. La moraleja final es que muchas veces la historia se repite y que, como dice uno de los personajes secundarios, todo lo nuevo acaba volviéndose viejo.

(+) Michelle Williams está estupenda en su papel: logra poner de los nervios a cualquiera. La fotografía también es bastante buena, con una luz preciosa en muchas escenas, y la banda sonora contiene varias joyitas.

(-) Para contar lo que cuenta le sobra mucho, pero mucho metraje y le falta mucho, pero mucho contenido de verdad. Los personajes están muy difuminados, como si no tuvieran importancia. El intento de contar de una forma original la trillada historia de un triángulo amoroso aburre y fracasa estrepitosamente.

NOTA: 4/10






2) PROFESOR LAZHAR (Philippe Falardeau, 2011): he aquí una historia sencilla pero llena de matices, y con personajes bien construidos. En un colegio de Montreal una profesora muy popular entre los alumnos se suicida ahorcándose en el aula donde da clase, causando el consiguiente trauma a los chiquillos, de escasos doce años. Al conocer la noticia Bashir Lazhar (Mohamed Fellag), un inmigrante argelino, se presenta en el colegio como candidato para sustituir a la maestra. Tendrá que hacer frente al drama que viven sus nuevos estudiantes y al suyo propio: perdió a su mujer y a sus hijas en Argel por culpa del terrorismo, y acudió a Canadá para pedir asilo político. Alumnos y profesor se ayudarán entre ellos a superar sus respectivas tragedias. Mohamed Fellag, con esa mirada triste incluso cuando sonríe, realiza una gran actuación como el profesor que tiene que vérselas con el tabú del suicidio por un lado y con la xenofobia e incomprensión hacia su situación por otro.

El filme explora bien los sentimientos de los personajes, en especial del profesor, un buen hombre que lo ha perdido todo, que no puede volver a su tierra por temor a ser asesinado y que, aunque acaba ganándose el afecto de los alumnos y de varios profesores, no termina de encajar en su país de acogida, en parte debido a los prejuicios de algunos de los padres de los alumnos. Los niños juegan un papel fundamental en la historia, no son meros espectadores, y los actores que los interpretan son bastante buenos para su corta edad. El filme está nominado a los próximos premios Oscar en la categoría de Mejor Película de Habla Extranjera.

(+) La historia es interesante y está muy bien narrada, sin faltar ni sobrar nada. El actor principal realiza un gran trabajo, al igual que los niños Alice (Sophie Nélisse) y Simon (Émilien Néron), las grandes revelaciones de la película. Algunas de las escenas son entrañables.

(-) Nada que objetar: Profesor Lazhar es prácticamente perfecta.

NOTA: 9/10



sábado, 6 de octubre de 2012

Leonard sigue siendo nuestro hombre

Regresaba Leonard Cohen a Madrid con 78 años a sus espaldas pero el mismo carisma (si no más), la voz cada vez más profunda y sugerente, el sempiterno traje y sombrero negros y la compañía de una banda y unas coristas de ensueño. Antes de que terminara el minuto uno ya nos había conquistado (o reconquistado) a todos. Es lo que tiene ser un seductor.

Abrió el genio canadiense con el clásico Dance Me to the End of Love para continuar con The Future, Bird on the Wire, Everybody Knows y Who by Fire, tras la cual pasó a The Darkness y otros temas de su último disco, Old Ideas (ver aquí el setlist completo).



Podía pensarse que la edad le pesaba a Cohen, pero pronto se vio que lleva sus casi ocho décadas increíblemente. Cantó una gran parte de las canciones arrodillándose sin renquear en absoluto, y en esa posición, algo encorvado sobre el micrófono, hacía de su interpretación un momento íntimo entre él y el público. Después se levantaba casi de un brinco, como si fuera un chaval, y se daba una vuelta por el escenario, mimando a sus músicos, permaneciendo respetuosamente atento y con el sombrero en la mano junto al que hacía un solo. Era tan admirable verle actuar como observar el respeto que mostraba hacia su banda, formada por artistas de un grandísimo nivel, entre los que destacan el zaragozano Javier Mas (bandurria, laúd y guitarra de 12 cuerdas), Sharon Robinson (fantástica cantante, pianista y co-autora de algunas de las canciones de Cohen) y las polifacéticas hermanas Webb, que combinan sus angelicales voces con la guitarra acústica y el arpa, y en el escenario incluso dieron una voltereta lateral de pronto, en mitad de una canción.

Robinson interpretó Alexandra Leaving, las hermanas Webb Coming Back To You y las tres juntas deleitaron con The Gipsy's Wife. Gracias a esto y al descanso a mitad de la actuación Leonard pudo racionar su energía y su voz y ofrecer unas tres horas y media de delicioso recital, mezclando en sus temas el amor y la melancolía, con ese punto pillo tan característico. Se vació por completo para el público, al que expresó que podría ser la última vez que viniera a Madrid, y fue capaz de salir del escenario dando cómicos saltitos como una cabra para volver a por los bises, que pusieron al público en pie, algunos con una lagrimilla por So Long, Marianne y otros coreando a voz en grito el breve estribillo de First We Take Manhattan.

Cohen se despidió con Famous Blue Raincoat, Closing Time, I Tried To Leave You y una versión de Save The Last Dance For Me, dejándonos a muchos un gratísimo recuerdo que no habría sido posible, no lo olvidemos, si su ex no le hubiera robado casi toda su fortuna, obligándole a volver a los escenarios. Si no regresa a España muchos le echaremos de menos. No hay otro como él.


NOTA: 10/10

lunes, 24 de septiembre de 2012

Matones solitarios

Basada en una novela de los años 70 adaptada a los tiempos actuales, Mátalos Suavemente es un popurrí de películas de cine negro, pero eso no es óbice para que sea efectiva, en buena parte gracias a la soberbia actuación de Brad Pitt. Posiblemente por la escasa originalidad del guión se da bastante importancia al escenario, casi más que al relato: en un plano general, Estados Unidos en plena campaña electoral de 2008, con Obama y McCain disputándose la presidencia (se reproducen bastantes cortes de uno y otro candidato) y la crisis económica ya encima; y en un plano más particular una ciudad en la cual las mafias se enriquecen, entre otras cosas, organizando partidas de póquer clandestinas. Una de ellas es atracada por dos yonkis contratados para ello, tras lo cual los capos solicitan a Jackie Cogan (Brad Pitt) que elimine a los culpables.




Cogan es un matón-investigador que se dedica a este tipo de ajustes de cuentas. Como personaje es magnífico: es un profesional en su campo y el único que se da cuenta de que trabaja rodeado de cínicos e inútiles y que solo depende de sí mismo para sobrevivir. Se exaspera cuando oye a Obama decir en televisión que todos son iguales, porque no es así: cada uno es como es y todos están solos en América, que no es un país, sino un negocio, como él mismo afirma. 

La ventaja con la que juega Cogan es que conoce perfectamente la decadente sociedad americana y su conclusión es que prefiere vivir al margen de ella, aceptando la soledad y sin permitirse tener ninguna debilidad. Eso es lo que le hace seguir con vida mientras unos y otros mueren o acaban en la cárcel por culpa de diversos vicios como drogas, alcohol, prostitutas y avaricia. Pero nada impedirá que los fallos de los demás tengan impacto en su propia vida: por ejemplo, contratará a un sicario para ayudarle que antaño era el mejor pero ahora se autodestruye a gran velocidad sin cumplir su trabajo, y también padecerá en sus carnes la avaricia cuando los capos le pagan menos dinero del convenido, alegando entre risas que la economía está mal.

El filme es, como ya hemos dicho, una mezcolanza de películas y directores, todos ellos de calidad. La cruda violencia recuerda entre otros a Scorsese, y los diálogos (amenos, con toques de humor y a veces exasperantes de tan largos) entre dos personajes recuerdan a Pulp Fiction, de Tarantino. Hay que elogiar a Andrew Dominik, director de la cinta, por su innovadora forma de disponer planos fijos, a cámara lenta, contrapicados extremos... todos ellos realmente sorprendentes.

Otro enorme acierto es la elección del casting. Aparte del magistral Brad Pitt hay varios actores magníficos, algunos de ellos muy curtidos en este género, como son James Gandolfini (el inolvidable Tony Soprano), Vincent Curatola (de la misma serie que el anterior) y Ray Liotta (Uno de los Nuestros). Completan el reparto Scoot McNairy (Buscando un beso a medianoche), Richard Jenkinks (de la extraordinaria serie A dos metros bajo tierra) y Ben Mendelsohn (Trespass). Otras apariciones breves pero certeras son las de Sam Shepard (Blackthorn) y otro "Soprano", Max Casella.

La banda sonora aporta aún más calidad a la película, y las canciones están perfectamente situadas, como Heroin de la Velvet Underground y The Man Comes Around de Johnny Cash, cuyo inicio describe en parte al personaje Jackie Cogan: "There's a man going around taking names / And he decides who to free and who to blame. / Everybody won't be treated all the same, / There will be a golden ladder reaching down / When the man comes around".


NOTA: 8/10


sábado, 30 de junio de 2012

Amor festivalero

He aquí una película distinta, con romance pero sin pastiche, con comedia pero sin gracietas tontas, y con mucha música alrededor. Rock'n'Love se estrenó en España el pasado 8 de junio (en Reino Unido el pasado septiembre), y no sé qué tal la habrá ido en taquilla, pero cuando fui a verla estuvimos cuatro personas en la sala, y al terminar la película me dio pena que hubiéramos sido tan pocos los que la disfrutamos. Supongo que los demás estarían viendo la adolescente Project X...



Una de las pegas que se le pueden poner a esta película es cómo comienza: el dúo indie formado por Adam (Luke Treadaway) y Tyko (Matthew Baynton) va a actuar al festival escocés T In The Park y nada más llegar se topa con otra banda, formada por chicas y liderada  por Morello (Natalia Tena), con la que Adam discute al instante. Todo podría haber quedado ahí si no hubiera aparecido de pronto un misterioso hombre de la organización que les esposa juntos para que hagan las paces y desaparece, llevándose la llave, dejándoles forzosamente juntos.

Tras este inverosímil detalle de arranque Rock'N'Love resulta muy entretenida y no está nada mal (salvo en su título, que originalmente es You Instead, como el hit de The Make, el grupo de Adam). A regañadientes, Morello y Adam comienzan a llevarse bien e incluso a gustarse, pese a que a ambos les acompañan en un principio la novia de él, una supermodelo insoportable, y el novio de ella, un buenazo empleado de banca. 

Hay que agradecer que, por lo menos, la historia de amor no es la típica pastelada de cine, sino que es bastante realista: hay altibajos, discusiones y reconciliaciones, el miedo de dejar atrás una relación para empezar otra nueva... Asimismo, los personajes de los protagonistas no son planos: sus miedos y motivaciones están bien definidos, y los actores que los interpretan son más que competentes. La película brinda además momentos bastante divertidos, como el improvisado remix de Tainted Love en directo y la noche etílica del mánager del grupo de Adam.

La música, o más bien el ambiente del festival, juega un papel fundamental en el filme. Conciertos y carpas masificados, gente curiosa con ropa rara, la mayoría con demasiado alcohol en sangre (lo sorprendente y poco verosímil es que no aparece ninguna otra droga, salvo el tabaco), durmiendo poco, cantando, bailando y pasándolo bien, pese a la lluvia, el frío y el barro de Escocia. Todos jóvenes y alegres, pura vitalidad y buenrollismo. Solo viéndola dan ganas de irse al primer festival que haya.


NOTA: 7/10



martes, 12 de junio de 2012

10 canciones para cargar las pilas (vol. II)

Vamos con otra tanda de chutes de energía en forma de canciones:


1. THE ROLLING STONES - Jumpin' Jack Flash
Clasicazo de los Stones, aunque como en tantas otras de sus canciones la letra aquí no parece significar gran cosa. Lo que hace grande a este tema y lo sitúa entre las mejores canciones del rock son los míticos riffs de guitarra. Jumpin' Jack Flash ha aparecido en varias películas, entre ellas una protagonizada por Whoopi Goldberg y titulada igual que la canción en la que Aretha Franklin interpretaba una versión no muy afortunada de este tema, al menos para mi gusto. 







2. THE GASLIGHT ANTHEM - The '59 Sound
Este es sin duda uno de los mejores grupos que ha dado el nuevo milenio. Son de Nueva Jersey, y buenos amigos de su paisano Bruce Springsteen, en especial su cantante, Brian Fallon, quien admira al Boss desde pequeño. '59 sound es también el título de su segundo álbum, publicado en 2008 y absolutamente de lo mejor de ese año. En su actuación en el festival de Glastonbury de 2009 y también al día siguiente en el Hard Rock Calling de Londres el propio Springsteen cantó junto al grupo esta canción, a lo que Brian Fallon correspondió interpretando más tarde junto a él No Surrender. Queda para el recuerdo de la que suscribe su gran intervención como teloneros de Foo Fighters en julio de 2011 en Madrid. No desentonaron para nada de la banda principal.





3. NENA- 99 Red Balloons
Los 80 pueden gustar más o menos a cada uno, pero esta canción es de las más destacables dentro de esa década. El grupo, Nena, era alemán, y en esa lengua estaba escrita originalmente este tema, titulado 99 Luftballons. Tras ver su tremendo éxito en Alemania y Japón la banda decidió grabarlo en inglés, modificando un poco el contenido, con lo que se convirtió en un hit mundial. La letra en alemán habla de cómo al pasar un montón de globos sobre el sector soviético de Alemania los militares suben a sus aviones y van a por ellos, creyendo que son ovnis. En la versión inglesa los soldados creen que los globos son enemigos y también intentan darles caza (recordemos que el Muro de Berlín aún seguía en pie y que los miembros de la banda vivían en la parte soviética). En ambos casos la canción trata de ridiculizar al ejército de aquella zona.





4. SUPERGRASS - Caught By The Fuzz
Este energético y juvenil tema tuvo un enorme éxito cuando se lanzó como primer single de Supergrass, allá por 1994. Según la web del grupo, la letra se basa en un hecho real: Gaz Coombes, el cantante, fue arrestado por posesión de drogas (no se especifica) cuando tenía 15 años, y se angustia pensando en cómo podría salir de esa y en lo que le dirían sus padres. Supergrass se disolvió hace tiempo, pero actualmente su cantante y su bajista, Mick Quinn, están juntos de gira.





5. JUDAS PRIEST - Breaking The Law
Una de las mejores canciones de heavy metal de la historia, sin ninguna duda, por esa potente guitarra y su efectiva melodía. Quedó de lujo como fondo en una escena buenísima de la película Adventureland en la que el protagonista, Jesse Eisenberg, es perseguido por un matón. El vídeo es una chulada: en él la banda, con sus guitarras como armas, atraca un banco en el que se guardan discos de oro. La letra habla de un tipo harto de su rutina y de no importarle a nadie que decide romper la ley. Como curiosidad, en España el cantautor punk Manolo Kabezabolo hizo una versión de coña de este tema, cambiando la letra totalmente a su gusto.





6. JET - Are You Gonna Be My Girl?
Pegadiza y atractiva, se incluyó en el primer disco de los australianos Jet y fue todo un hit mundial. La base rítmica es muy similar a la de You Can't Hurry Love de The Supremes, en la que a su vez se inspiró Iggy Pop para su Lust For Life. La letra habla simplemente de un chico que se quiere ligar a una chica.






7. THE KINKS - You Really Got Me
He aquí uno de los temas más conocidos de una de las mejores y más infravaloradas bandas que ha dado el Reino Unido. Precedente del punk rock e incluso del heavy y el hard rock, sus riffs están sin duda entre los mejores de la historia. Estos fueron obra de Dave Davies, quien por entonces solo tenía 17 años. La composición fue obra de su hermano y líder del grupo Ray Davies, tres años mayor que Dave. Publicada en 1964, You Really Got Me catapultó a la fama a The Kinks, y una década después recuperaría su popularidad al ser versionada por Van Halen. Aunque es una de las canciones por las que más se conocen a este grupo, y por supuesto está entre sus mejores trabajos, no es sin embargo uno de los temas que realmente representan su música. La vasta discografía de The Kinks está repleta de maravillas como esta, con estilos totalmente opuestos a este primer éxito.




8. METALLICA - Enter Sandman
Obra magna del heavy, con uno de los mejores riffs del género. Aclamada por la crítica, diversos medios musicales, como el canal VH1 y la revista Rolling Stone, así como el Rock and Roll Hall of Fame, la sitúan en sus listas de las mejores canciones de la historia. Metallica, una banda compuesta por auténticos virtuosos, incluyó este tema en su disco de 1991 Metallica, mejor conocido como The Black Albumdebido a su portada. Este fue una revolución para el heavy: debutó como número 1 en 10 países y vendió 25 millones de copias en todo el mundo, todo ello gracias a los temazos que traía, entre ellos The UnforgivenNothing Else MattersSad But True y la canción que nos ocupa. Sin embargo fue criticado por una parte del público, debido a que Metallica había pasado del thrash metal a una línea de heavy metal algo comercial. En la letra de Enter Sandman James Hetfield, vocalista y guitarra del grupo, quiso plasmar el miedo de un niño al dormir y sus pesadillas. Actualmente Metallica se encuentra de gira tocando todo el Black Album y algunos temas clásicos más. Su directo es espectacularmente perfecto.





9. BLACK SABBATH - Paranoid
Estos eran los buenos tiempos de Ozzy Osbourne y compañía. Este tema, titulado igual que el álbum en el que apareció en 1970, al parecer se escribió en un rato, ya que la banda iba a grabar el disco y necesitaban un buen primer single con urgencia. Ha aparecido en unas cuantas películas, como Sid & Nancy y Casi Famosos, y siempre figura entre las mejores canciones de la historia y en particular en las mejores del heavy metal, género en el cual este álbum creó escuela. De este tema destacan tanto la guitarra de Tony Iommi (el inicio es fantástico) y la letra, que habla de alguien paranoico e insatisfecho, incapaz de disfrutar con nada.





10. QUEEN - Breakthru
Una de mis debilidades personales de toda la discografía de Queen. Es todo puro optimismo y vitalidad, tanto la música y la letra como el espectacular vídeo, en el que la banda toca desde lo alto de un tren, el Miracle Express (me encanta ver a Freddie corriendo feliz de aquí para allá, sobre todo cuando le canta a Brian May eso de "your smile speaks books to me"). La letra, escrita por Roger Taylor, habla de cómo uno, tras un desengaño amoroso, resucita ("a new life is born") gracias a que se vuelve a enamorar, y de cómo haría cualquier cosa por conseguir a esa persona. Como siempre, la extraordinaria voz de Freddie llega a unos niveles estratosféricos.


martes, 5 de junio de 2012

10 canciones para cargar las pilas (vol. I)

Si como yo estáis hartos de la música pachanguera, reguetonera y ratonera que ponen en el gimnasio y acabáis poniéndoos vuestro mp3 con buena música a un volumen atronador, o si simplemente muchas veces necesitáis echar mano a la música para cargaros las pilas, estáis en el lugar indicado. Propongo una lista de canciones para motivarse física, mental y espiritualmente.



1. THE STOOGES - Search & Destroy
Tema poderosísimo, con una guitarra inicial espectacular. La letra habla de violencia y destrucción (el título lo deja bien claro), de alienación ("I am a world's forgotten boy") y de soledad ("honey gotta help me please / somebody gotta save my soul"). Todo ello bien podría referirse a la guerra de Vietnam, la cual seguía activa cuando The Stooges publicaron esta canción. De hecho el título es el nombre de una estrategia usada por los militares norteamericanos en dicha guerra. Sea como fuere, el resultado fue una de las mejores canciones del punk. Como curiosidad, ha aparecido en series tan diversas como Lost, The Wire y Dexter.







2. BUZZCOCKS - Get On Our Own
Todo un chute de energía con el característico sonido Buzzcock. No son grandes músicos, pero tienen la fuerza y las buenas canciones que hacen falta para ser, como son, una de las grandes bandas de punk rock (¿o punk pop?). Me encanta la voz de Pete Shelley con sus míticos agudos. La letra trata de un chico que intenta llevarse a una chica: "Just think of what me and you could do / If we get on our own".





3. THE JAM - Art School
Poco se puede decir ya del grandísimo Paul Weller, que con The Jam igual hacía rock que canciones bellísimas, como English Rose. Art School es puramente juvenil. Habla de cómo uno debe hacer todo lo que quiera sin importar el que dirán, y critica a los medios de comunicación: "Do what you want if it takes your mind / Better do it now, 'cos you won't have time / And never worry if people laugh at you / The fools only laugh 'cos they envy you".









4. OASIS - I Hope, I Think, I Know
Bastante infravalorada, no está considerada entre los mejores temas de Oasis (yo tampoco la incluyo en las 15 mejores canciones de Oasis). Sin embargo me parece indispensable en su discografía, por ese sonido tan eléctrico y energético, porque es de las mejores interpretaciones vocales de Liam y sobre todo por la letra, magnífica para dedicarla a algún ex o a alguien que te haya hecho pasarlo mal. Escuchando la música se diría que la canción (muy poppy) es alegre y optimista, pero al escuchar lo que dice refleja más bien ganas de huir del pasado y desprecio hacia esa persona que te trató mal (un concepto que Noel Gallagher ha tratado unas cuantas veces en sus letras): "the future's mine and it's no disgrace / 'cos in the end the past means nothing / [...] you're gonna miss me when I'm not there / and you know I don't care". Y lo mejor, el colofón, el grito de guerra: "'cos baby after all / you'll never forget my name!!".





5. STEVE WYNN AND THE MIRACLE 3 - Amphetamine
He aquí un auténtico monumento, de los pies a la cabeza, obra de tres milagros: el guitarra, Jason Victor (menudos solos se marca), el bajista Dave DeCastro y a la batería la propia mujer de Steve Wynn, Linda Pitmon, cuya labor aquí es apabullante. La letra realmente parece que habla de un tipo que va anfetamínico al volante (menciona ir a toda velocidad), y sobre todo que vive a tope: "I'm gonna fly, / I'm gonna live / until the day I die". Derrocha energía y euforia. Me recuerda un poco a Runnin' Down A Dream de Tom Petty, aunque al parecer a Steve Wynn se le compara con Lou Reed. 








6. FOO FIGHTERS - All My Life
Esto es meter tralla y lo demás son tonterías. Si en el estudio (o en el garaje de Dave Grohl) Foo Fighters suenan brutalmente bien, en directo todo se multiplica por mil. El último concierto que dieron en Madrid, en julio del año pasado, fue bellísimamente atronador. No es que sus letras inciten a la violencia ni nada, pero escuchando este y muchos otros de sus temas surgen unas ganas irrefrenables de ponerse a saltar a lo bestia hacia todos los lados, sin importar que tengas alguien alrededor. Muchas de sus canciones seguro que quedarían genial como fondo en una pelea de hooligans, dentro de una película.










7. THE WHO - The Seeker
Siempre que la escucho recuerdo la escena de American Beauty en la que Kevin Spacey sale a correr mientras oye esta canción en su walkman. Además, las frases que dice en esa secuencia realmente concuerdan con la canción, cuya letra habla de buscar algo, aunque no se sabe muy bien lo que es, y que no lo conseguirá hasta el día en que muera. Parece una descripción del que se encuentra perdido en su juventud, sobre todo por las líneas en las que habla de recurrir a la música y a las drogas: "I asked Bobby Dylan, / I asked The Beatles, / I asked Timothy Leary / but he couldn't help me either".










8. PAUL WELLER - Wake Up The Nation
Paul Weller repite en la lista porque se lo merece: con 20 o con 60 años siempre ha sido un fenómeno. Este tema salió en 2010 en un álbum homónimo y nada más escuchar el pegadizo ritmo ya me encantaba. La letra no es demasiado relevante: habla de salir todos a la calle y pasar del Facebook y del móvil, tal cual.










9. TOM PETTY AND THE HEARTBREAKERS- American Girl
Gran clásico del rock americano, con una melodía setentera 100% optimista. Esta canción es una de las joyitas de Tom Petty y sus Heartbreakers, y mira que han hecho cosas buenas. La letra habla precisamente de una chica americana que sueña con irse de su casa para ver mundo. El riff inicial es reconocido al instante por cualquier verdadero amante de la música, y curiosamente el inicio de Last Nite de The Strokes se le parece muchísimo (asimismo, los neoyorquinos han usado la base rítmica de este tema para construir buena parte de su discografía). Seguro que fue pura casualidad...










10. THE DATSUNS - MF From Hell
Vamos con más tralla. Este tema estaba incluido en el álbum debut de los neozelandeses The Datsuns, titulado con el nombre del grupo. El disco tuvo al parecer bastante éxito en su país natal, en Australia y en Reino Unido, y ellos han tocado con Ozzy Osbourne, Marilyn Manson y han sido teloneros de Metallica. Actualmente están preparando su quinto álbum.








P.D. Próximamente, el vol. II. Se aceptan sugerencias de canciones a incluir en la lista.